Cuando la gente escucha la palabra “prototipo” normalmente piensa en robots, máquinas o aparatos con muchos cables colgando.

Sin embargo, se puede hablar del prototipado como una acción, que consiste en construir y probar varias versiones en “borrador” de tu idea para poder entenderla a fondo y recién entonces desarrollarla.

Esto podría suponer tanto construir un complejo aparato con cables como simplemente dibujar un boceto en un papel.

Debes pensarlo de la siguiente manera: hacer un prototipo es fracasar antes, para evitar fracasar después.

No se trata de acertarle la primera vez, ni la segunda. Se trata de mejorar tu idea rápidamente mediante la prueba y el error, que es mucho menos riesgoso que lanzar un producto y probarlo después.

Pero ¿porqué construir un prototipo? Sería más sencillo hacerle una encuesta a la gente. El tema es que hay que construir algo para realmente entenderlo y aprender. Si le muestras una idea abstracta a la gente, es probable que respondan hipotéticamente. Un prototipo les da algo tangible con lo cual pueden interactuar y frente a lo cual pueden reaccionar. Esto te brinda una retroalimentación más precisa y valiosa.

Debes usar tu prototipo para formular una pregunta, no solo para mostrarle tu idea a la gente. Piensa en lo que necesitas aprender para seguir mejorando y versionando el producto. No te preocupes si no tiene buen aspecto. Podrás mejorarlo después de obtener la información que necesitas. Vamos a ver los distintos tipos de prototipos que puedes hacer para diferentes etapas de tu idea.

Cuando estás en las primeras etapas del desarrollo de tu idea, puedes simplemente hacer un prototipo para explorarla. Esto normalmente hace que la lleves desde un concepto abstracto hasta un artículo sencillo físico, digital o empírico.

Una vez que tienes un concepto sólido, quizás no sepas cómo funcionará en la realidad. Entonces puedes hacer un prototipo para aprender cómo el comportamiento innato de la gente puede darle forma al comportamiento de tu producto.

A medida que desarrollas tu idea, puedes tener preguntas específicas sobre alguna característica o aspecto de la misma. Por ejemplo, ¿debe ser azul o roja? ¿A qué grupo etario le agradará? Puedes hacer un prototipo para testear y conseguir opiniones del público.

Recuerda: exploras creando un artículo físico simple al principio. Aprendes cuando el comportamiento de la gente te muestra cómo debería funcionar el producto. Testeas cuando tienes preguntas específicas sobre una característica. Lo bueno es que no necesitas un concepto totalmente terminado para empezar con el prototipado.

Aunque tengas una idea muy incipiente, puedes empezar a hacer un prototipo. De hecho, el prototipado te puede ayudar a completar tu idea. Los prototipos iniciales pueden ser sencillos, como bocetos. Debes hacer al menos 2 versiones para poder compararlas y contrastarlas.

Conclusiones

  • El prototipado mejora tu idea mediante la prueba y error.
  • Puedes hacer un prototipo de cualquier cosa.
  • Un prototipo se hace para explorar, aprender y testear.


Fuente: Contenido Google Primer App